Hay cuerpos que se rompen antes de poder comprender lo sucedido;
cuando la inocencia todavía no sabe pronunciar la herida,
el alma aprende a sostener lo que el cuerpo todavía no puede nombrar.

Ramillete de flores en una jarra decorativa sobre libros, con una pintura de un árbol y cielo nublado de fondo, y la portada de un libro con mujer sonriente

El Mapa de las Emociones

Un poemario para atravesar umbrales interiores y volver al centro con palabras.

Este libro no es un manual de respuestas: es el rastro de una voz que aprendió a escucharse.

No es una simple colección de versos, sino un mapa: un recorrido por umbrales emocionales, esos tramos interiores que, tarde o temprano, casi todos atravesamos.

Cada umbral es territorio íntimo, donde el silencio se vuelve palabra para dejar de pesar.

Los poemas de esta obra son mi manera de sostener lo vivido sin adornos: transformar el susurro de la niña que fui en la certeza serena de la mujer que soy. Mi escritura no busca el artificio, sino el refugio; no pretende la perfección, sino la verdad de quien se atreve a mirar de frente el temblor de lo humano.

El mapa de las emociones es una invitación a habitar el instante y a comprender que sentir, amar y agradecer son las únicas formas reales de riqueza: un mapa imperfecto y valiente para encontrarte en tus propias luces y sombras.

Portada del libro 'El mapa de las emociones' de María José Cerezo Merino, con ilustración de una mujer acostada en una tierra rodeada de flores y lirios.

“Comprendí que la vida no se mide por lo que nos sucede, sino por lo que somos capaces de hacer con ello.


Y en ese gesto de aceptar, empieza de nuevo todo lo que habíamos perdido”

— Palabras de la autora